El mal de ojo

Chicas Bien, 2007. A mi padre  Fue un miércoles de julio. Cuando salías, todavía era de noche y el pasto estaba blanco. Prendías el Peugeot 404 y lo dejabas calentar con el cebador puesto. Hundías la cabeza en el cuello de la camisa a rayas y te soplabas las manos. Mientras tanto se derretía la…